{"id":999,"date":"2016-09-27T16:23:41","date_gmt":"2016-09-27T16:23:41","guid":{"rendered":"http:\/\/themedemo.me\/infinity\/?page_id=999"},"modified":"2020-04-30T07:20:20","modified_gmt":"2020-04-30T07:20:20","slug":"tina-morrison","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/coleccion\/tina-morrison\/","title":{"rendered":"Tapa de patatas fritas recalentadas con chistorra"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1225 aligncenter\" src=\"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tapa-de-Chistorra.jpg\" alt=\"\" width=\"1113\" height=\"1110\" srcset=\"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tapa-de-Chistorra.jpg 1113w, https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tapa-de-Chistorra-300x300.jpg 300w, https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tapa-de-Chistorra-1024x1021.jpg 1024w, https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tapa-de-Chistorra-150x150.jpg 150w, https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tapa-de-Chistorra-768x766.jpg 768w, https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Tapa-de-Chistorra-75x75.jpg 75w\" sizes=\"auto, (max-width: 1113px) 100vw, 1113px\" \/><\/p>\n<p>Nombre: Celia<br \/>\nEdad: desde los 16 a\u00f1os<br \/>\nS\u00e9ctor: Hosteler\u00eda<\/p>\n<p>He trabajado en el mundo de la hosteler\u00eda desde que era legal trabajar, con 16 a\u00f1os. Al principio, en el bar de unos conocidos. No me dieron de alta hasta que no cumpl\u00ed los 19, El motivo era que durante mis primeros tres a\u00f1os solo pod\u00eda trabajar en fines de semana porque ten\u00eda que compaginar el trabajo con mis estudios.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, me march\u00e9 fuera a estudiar un ciclo formativo de administraci\u00f3n. Volv\u00ed a mi localidad, de 15.000 habitantes, y como segu\u00eda sin encontrar empleo de lo m\u00edo, tuve que seguir trabajando en el mundo de la hosteler\u00eda. Pas\u00e9 por diferentes negocios, y en uno de ellos ten\u00eda tareas de supervisi\u00f3n aunque no me pagaban por ello. Cuando llevaba 2 a\u00f1os me cans\u00e9 y encontr\u00e9 otro restaurante en el que aparentemente todo iba a ir mejor.<br \/>\nEn este nuevo restaurante, como yo ya ten\u00eda mucha experiencia, los clientes estaban contentos conmigo, e igualmente me encargaba de coordinar a los compa\u00f1eros nuevos, pero nunca me lo reconocieron.<br \/>\nPed\u00ed una subida de sueldo, pero me la rechazaron. Nunca llegu\u00e9 a cobrar m\u00e1s de 1.100 euros mensuales y en todos los casos, sin excepci\u00f3n, he tenido que echar horas extras por doquier. Cuando les he planteado a mis jefes la necesidad de un salario mayor y la posibilidad de formar una familia, me han dicho que todav\u00eda la situaci\u00f3n no es tan buena como para que me pueda coger la baja y ellos contratar a otra persona en mi lugar. Es decir: siento la presi\u00f3n de que si quiero tener un hijo el d\u00eda de ma\u00f1ana, les voy a fallar y puede que me echen.<\/p>\n<p>La verdad, la ansiedad que siento es tal que he tenido que empezar a medicarme para poder dormir bien por las noches. Veo que no tengo un futuro s\u00f3lido y que de tenerlo ser\u00e1 trabajando much\u00edsimo sin tiempo libre y sin poder cumplir mis expectativas, que no son m\u00e1s que las de tener un empleo estable y poder formar una familia en Extremadura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nombre: Celia Edad: desde los 16 a\u00f1os S\u00e9ctor: Hosteler\u00eda He trabajado en el mundo de la hosteler\u00eda desde que era legal trabajar, con 16 a\u00f1os. Al principio, en el bar de unos conocidos. No me dieron de alta hasta que no cumpl\u00ed los 19, El motivo era que durante mis primeros tres a\u00f1os solo pod\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1225,"parent":533,"menu_order":6,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":"full-width-content","footnotes":""},"class_list":{"0":"post-999","1":"page","2":"type-page","3":"status-publish","4":"has-post-thumbnail","6":"entry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=999"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/999\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1232,"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/999\/revisions\/1232"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/533"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1225"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/museodelaprecariedad.cjex.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}